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Tag Archives: ideas veganas

Las 20 cosas que un vegano debe hacer antes de irse de este mundo

  1. Pedirle como regalo de cumpleaños a los miembros de tu familia y amigos que no sean veganos que coman comida vegana por una semana. ¡Es el regalo de cumpleaños perfecto!
  2. Comer un riquísimo y suculento hot dog vegano con todos sus condimentos.
  3. Compartir el más rico de tus postres veganos.
  4. Acariciar a un animal de granja que viva libre de crueldad. A los cerditos les encanta que les rasques la panza (como a tu perro).
  5. Veganizar recetas tradicionales y compartirlas con tus familiares y amigos.
  6. Ejercitarte o practicar yoga continuamente.
  7. Vender postres veganos y donarle las ganancias a un grupo defensor de los derechos de los animales.
  8. Tratar de no juzgar tan mal a los humanoides carnívoros. (En eso estoy…)
  9. Manejar tu bicicleta en vez de tu auto por un mes.
  10. Iniciar una huerta pequeña en tu casa o en unas cuantas macetas.
  11. Crear algo para que la gente ayude a los animales: un cuento, un video, un blog, etc.
  12. Donar tu ropa, zapatos, o correas no veganos a una institución de caridad.
  13. Ser el anfitrión de una noche de cine presentando una película alusiva a la causa.
  14. Pasar toda una tarde repartiendo volantes veganos en un parque o plaza.
  15. Memorizar cinco respuestas efectivas para cuando la gente te pregunte si te falta proteína.
  16. Escribir una carta al editor de un diario o revista local promoviendo el veganismo.
  17. Chequear tus niveles de vitamina D y B12.
  18. Tomar una clase de cocina vegana para mejorar tus recetas.
  19. Ver el DVD “Terrícolas” (Earthlings) por lo menos una vez en tu vida.
  20. Salvar a un animal de la calle y hacerlo tu amigo para siempre.

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Posted by on January 23, 2012 in Activismo efectivo, Veganismo

 

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La nueva onda veganista

A estas alturas del partido, casi todo el mundo sabe lo que significa la palabra “vegano”; pero esta nueva denominación “veganista” le viene a dar más importancia al término.

La palabra vegano es un préstamo del término inglés “vegan” que fue creado como contracción del adjetivo “vegetarian”. En 1944, a  sus inventores Elsie Shrigley y Donald Watson quienes eran vegetarianos estrictos o puros les disgustaba el hecho de que muchas personas que se llamaban a sí mismas vegetarianas consumían productos lácteos e incluso pescado. Entonces, el 1 de noviembre de ese mismo año, Watson fundó la Vegan Society en el Reino Unido. Desde ese entonces, el 1 de noviembre se celebra el Día Mundial del Veganismo.

Por sí misma, la palabra implica un rechazo total a todo producto, actividad o circunstancia que involucre la explotación o el abuso animal; pero el nuevo sufijo hace que el término implique la puesta en acción de nuestros principios y creencias. Estamos actualizando un término antiguo pero maravilloso que tal vez hacía que las personas solamente nos identificaran con hippies comiendo lechuga y granola. Ahora las cosas son muy diferentes: abrazamos y propagamos nuestro veganismo con pasión, alegría, entusiasmo, de una manera moderna y ofreciendo opciones.

De la misma manera que un artista siente una especial devoción por todo lo relacionado con el arte, los veganistas tenemos un intenso interés por todo lo que se relacione al mundo vegano: recetas deliciosas, finos cosméticos, espectáculos verdaderamente culturales y de calidad, etc. El hecho de comer consciente, sana y responsablemente marca una profunda huella en la constitución física, mental, psicológica, emocional, espiritual y ética de los seres humanos y por eso queremos ¡que el mundo entero se veganice!

Con eso en mente, estas son las 10 promesas que los veganistas te cumpliremos:

  1. Reducirás el sufrimiento de los animales.
  2. Encontrarás y mantendrás tu peso ideal.
  3. Reducirás el riesgo de contraer cáncer, enfermedades cardíacas y diabetes.
  4. Vivirás más y mucho mejor.
  5. Evitarás muchos problemas físicos, emocionales y mentales.
  6. Ahorrarás dinero.
  7. Contribuirás a mejorar el medio ambiente.
  8. Ayudarás a proveer alimento para los pobres del mundo.
  9. Seguirás el camino de sabiduría de grandes movimientos espirituales.
  10. Evolucionarás como ser humano y contribuirás a que el mundo haga lo mismo.

 
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Posted by on January 23, 2012 in Veganismo

 

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Promesa de Año Nuevo

En estas fechas de apuro, de correteaderas, de compras y preparativos, tratemos de alejarnos de lo tradicional y plástico e ir más allá de lo esperado. En vez de trazarnos metas consabidas que se olvidan apenas empieza el siguiente año, tomemos el compromiso de hacer algo por quienes verdaderamente nos necesitan. Siempre hay un niño necesitado de cariño o consejo; o un anciano deseoso de tener compañía. Si prestamos atención a la vida que se desarrolla a nuestro alrededor, podremos encontrar algo concreto por hacer.

Por supuesto que en mi caso, me parcializo totalmente con mi causa y misión en esta vida, y los invito a hacer algo efectivo y real por un animal necesitado. El regalo perfecto que les podemos dar es luchar concienzuda y profesionalmente por sus derechos pues un activista debidamente entrenado es la mejor arma contra la crueldad, la explotación y el abuso.

Tal vez sea hora de pasar volantes educativos por tu casa; de convencer a tus vecinos que esterilicen a sus animales domésticos o de abrir tu casa temporalmente a un animal en proceso de ser adoptado o rescatado de las calles.

Tal vez es tiempo de reciclar la crueldad aún existente en tu closet, o limpiar tu casa de productos cruelmente probados en animales… Tal vez es tiempo que decidas no tener más sangre en el plato que te sirven a la mesa.

Lo único que sé es que en este nuevo 2012 debemos renovar nuestro compromiso con la sagrada causa que defendemos; pues dar tregua, significa claudicar. Gracias a los esfuerzos comunes de todos los activistas en el planeta, llegamos a la culminación de un año con muchas victorias y logros; pero en Latinoamérica aún necesitamos tener más.

Sé de sus esfuerzos, de sus penas, de sus cansacios y frustraciones. De la billetera vacía después de auxiliar a un animal o de la llena que nunca alcanza para ayudarlos a todos. Sé de las derrotas, las penas, las lágrimas y el sentido común que nos invita al retiro; pero – en medio de todo eso – con la similitud de la famosa Estrella de Belén que iluminó la obscura noche, seamos capaces de ver la luz que nos empuje a seguir adelante pese a todo y a todos.

Nunca olvidemos que el hombre justo no es aquel hombre que no comete injusticia, sino es aquel que pudiendo ser injusto no quiere serlo. Nuestra lucha se basa en la justicia, en devolverles a los animales sus merecidos e innatos derechos. Reivindicarlos en su esencia y entender que son nuestros hermanos. Unos hermanos menores a quien la gente perversa, ignorante y cruel abusa sin piedad.

Y tenemos miles de hermanos que nos necesitan; miles de voces que nos llaman. No hagamos oídos sordos a su clamor, y en este año que se avecina prometamos luchar a brazo partido por el más hermoso de sus anhelos: su libertad.

Yo tengo tantos hermanos
que no los puedo contar.
En el valle, la montaña,
en la pampa y en el mar.

Cada cual con sus trabajos,
con sus sueños, cada cual.
Con la esperanza adelante,
con los recuerdos detrás.

Yo tengo tantos hermanos
que no los puedo contar.
y una hermana muy hermosa
que se llama ¡Libertad!

 
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Posted by on December 15, 2011 in Activismo efectivo

 

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¿Patrocinas la crueldad o la compasión?

Estos son algunos ejemplos de las compañías que aún experimentan con animales. Tal vez te sorprendas al encontrar los nombres de algunos productos que aún compras sin saber que – al hacerlo – estás colaborando indirectamente a la tortura de inocentes animales.

También incluyo una breve lista de otras compañías progresistas que finalmente han entendido que los animales son criaturas capaces de sentir dolor y que merecen vivir libres de sufrimientos.

  • Compañías que SÍ experimentan con animales:

Procter&Gamble: Papitas Pringles; desodorantes y perfumes Giorgio, Lacoste, Hugo Boss, Old Spice; pañales y productos para el bebé Pampers; alimentos para animales Eukanuba, Iams; shampoos Head & Shoulders, Herbal Essences, Pantene; cuidado femenino Always, Tampax; limpieza de la casa Ariel, Ace, Ayudin, Cristal; productos de Belleza Dove, Max Factor, Productos Gillette; pilas Duracell.

Nestlé: Alimento Nido, Molico, La Lechera, Suflair, Maggi, Mendicrim, Shimy, Nido Crecimiento; bebidas Nescao, Nesquik, Nestlé, Xocolat, cafés Amanecer y Nescafé; helados y dulces Noel, Frigor, Dolca; Agua mineral Nestlé, San Pellegrino, Perrier, Glaciar, Villa de los Arroyos, Fresh Water; alimentos para mascotas: Friskies, Dog Chow, ProPlan, Purina One, Excellent, Dogui y Gati.

Colgate Palmolive: Pasta dental Colgate, Kolynos, Odol; shampoos y jabones Palmolive, Polyana; limpiador Odex; alimentos para mascotas: Hill’s Pet Nutrition.

Mars: Pedigree y Whiskas.

Unilever: Mayonesas, salsa golf, ketchup, mostaza Hellmann’s, Fanacoa, Savora; leche de soya Ades; caldos y sopas Knorr, almidón de maíz Maizena; aceite de maíz Mazola; té Lipton; helados Kivon; salsa de tomates Cisco; desodorantes, shampoos y jabones: Rexona, Sedal, Dove, Organics, Lux, Suave; pañales Huggies, toallas femeninas Day’s, Kleenex; papel higiénico Kleenex, Scott; desodorante Impulse, Patrichs; cremas y emulsiones Pond’s; detergentes Drive, Granby, Skip Comfort, Vivere, Ala, Cif.

Johnson & Johnson: Limpiadores de piso Brillo, Blem, Brishine, Ceramicol, Echo, Glade, Clo Cot, Klaro, Klear, Lysoform, Mr. Limpio, Pass, Shout, Ziploc; matamosquitos Fuyi, Off, Raid.

Reckitt & Benckiser: Harpic, Woolite, Polycera.

  • Compañías que NO experimentan en animales:

Acofaderm, Agatha Ruiz de la Prada, Avon, Body Shop, Chanel, Christian Dior, Deli-plus (Mercadona), Denivit, Eco-DenT International, Estée Lauder, Eucerin, Filtrolux, Fitofarm, Genove, Gucci, Heno de Pravia, Instituto Lisaderm, Joico, Kiehl’s, Lagarto, La Prairie, Licor del Polo, Llongueras, LUSH Cosmetics, Mary Kay, Natural Bodycare, Nature’s Best (Natural Research People), Nature’s Plus, Nelia, Nexxus Products, Nivea, Nu Skin International, Nutri-Cell, Oriflame, Pharmagel International, Pons, Proquid S.A., Puig, Quimi Karry, Revlon, Sanicor, Santiveri, Sebastian International (Wella), Shambala, Staedtler, Titto Bluni, Tommy Hilfiger, Ultima II (USA), Victoria Secret, Wella, Yves Rocher.

 

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Preguntas frecuentes sobre el veganismo

1. El veganismo es una decisión personal. Entonces, ¿por qué tratan de imponérselo a los demás?

Desde un punto de vista ético, cuando nuestras acciones y decisiones repercuten en los demás, tenemos el deber de considerar los intereses de todos los implicados. La sociedad fomenta el consumo de carne y la crueldad de las granjas industriales, pero la historia nos enseña también que la sociedad alguna vez fomentó la esclavitud, la explotación de niños y muchas otras prácticas que hoy en día son reconocidas mundialmente como erróneas.

2. Si los animales matan a otros animales para comérselos, ¿por qué nosotros no tendríamos que hacerlo?

La mayoría de los animales que matan para comer no sobrevivirían si no lo hicieran. Ése no es nuestro caso. Además, la constitución física de los humanos no está hecha para comer carne ya que ésta – al igual que otros productos de origen animal – es perjudicial para la salud y el medio ambiente.

3. De todas maneras, ¿los animales no morirán en algún momento?

Al igual que los seres humanos; pero eso no te da el derecho de matarlos o causarles una vida de sufrimientos.

4. Si los granjeros no trataran bien a sus animales éstos no producirían tanta leche ni huevos, ¿no es cierto?

En las granjas industriales, los animales no producen leche ni  huevos porque están cómodos, contentos o bien cuidados, sino porque ser les fuerza a hacerlo. Se manipulan sus cuerpos mediante prácticas genéticas, hormonas y drogas y se les sacrifica a una edad extremadamente temprana. El número de animales criados para alimento es tan grande que para los granjeros es menos caro absorber pérdidas que brindarles un trato humanitario.

5. ¿Qué haríamos con todos los pollos, vacas y cerdos si todo el mundo se volviera vegano?

No es realista pensar que todo el mundo dejará de comer carne de la noche a la mañana. Pero cuando la demanda de carne disminuya, el número de animales criados para alimento también disminuirá. Los granjeros dejarán de criar tantos animales y tendrán que dedicarse a otras formas de agricultura.

6. Si todo el mundo optara por comer verduras y granos, ¿habría suficiente para comer?

Los animales consumen tal cantidad de granos para engordar y morir en los mataderos que, si todos fuéramos veganos, podríamos producir suficientes recursos para alimentar al mundo entero. En los Estados Unidos, más del 80% del maíz y más del 95% de la avena cultivada se utilizan únicamente para alimentar al ganado. A nivel mundial, el ganado consume una cantidad de alimento equivalente a las necesidades calóricas de 8,700 millones de personas, es decir; más que la población total de la tierra.

7. ¿Los veganos no tienen dificultad para obtener suficiente proteína?

Para nada. Las personas que comen carne obtienen aproximadamente siete veces más proteínas de las que necesitan. Los veganos obtienen suficientes proteínas de los granos integrales, las papas, los frijoles, el maíz, las arvejas, los hongos o el brócoli. Ten presente que una de las causas principales de la osteoporosis es precisamente el consumo excesivo de proteínas, lo cual contribuye al mal funcionamiento de los riñones y otras enfermedades causadas por excesos.

8. ¿No es verdad que los humanos tienen que comer carne para mantenerse sanos?

Tanto el Departamento de Agricultura como la Asociación Dietética de los Estados Unidos apoyan las dietas vegetarianas. Diversos estudios demuestran que los veganos tienen sistemas inmunológicos más fuertes que los de los carnívoros. Estos últimos tienen casi el doble de probabilidades de morir a causa de enfermedades cardíacas, 60% de morir de cáncer y 30% de morir a causa de otras enfermedades. El consumo de carne y lácteos está íntimamente ligado a la diabetes, artritis, osteoporosis, hipertensión, obesidad, asma e impotencia.

9. ¿No es natural comer carne? ¿No están nuestros cuerpos hechos para comer carne?

En realidad, los cuerpos humanos están mejor adaptados a  la dieta vegetariana. Los animales carnívoros tienen dientes largos y curvos, garras y tracto digestivo corto. Los seres humanos tienen uñas achatadas y flexibles y los llamados dientes “caninos” son minúsculos comparados con los de los carnívoros. Nuestros caninos están más preparados para masticar frutas que para desgarrar carnes. Poseemos molares chatos y un tracto digestivo largo preparado para procesar una dieta a base de vegetales, frutas y granos. Comer carne es peligroso para la salud; contribuye a desarrollar enfermedades cardíacas, diversos tipos de cáncer y muchos otros problemas de salud.

10. ¿Qué hay de malo en tomar leche?  

Para que una vaca produzca leche, ella debe quedar preñada y tener un ternero. Para que las vacas lecheras mantengan un suministro constante de leche, se les fecunda cada año. Si siguiéramos el orden natural de las cosas, el ternero tomaría la leche de la vaca, eliminando la necesidad de que los humanos la ordeñen. A los bebés de las vacas lecheras se les separa de su madre al día siguiente de haber nacido para que los humanos cuenten con la leche que la naturaleza ha destinado para los terneros. A los terneros se les sacrifica inmediatamente, se les cría para que se conviertan en vacas lecheras o se les encierra en minúsculas jaulas donde ni siquiera se pueden dar vuelta para producir carne de ternera.

La alta demanda actual de productos lácteos requiere que a  las vacas se les  fuerce más allá de sus límites naturales, modificándolas genéticamente y alimentándolas con hormonas de crecimiento para que produzcan enormes cantidades de leche. Los pocos granjeros que deciden no criar animales en forma intensiva también deben eliminar al ternero (quien de otra manera se tomaría la leche) y eventualmente mandar a la madre al matadero una vez que su producción de leche disminuya.

11.  Conozco a una persona vegana que no es saludable. ¿Cómo se explica esto?

Existen veganos saludables y otros que no gozan de buena salud. Sin embargo, los médicos coinciden en que los veganos que tienen una dieta variada, baja en grasas, tienen más
posibilidades de vivir vidas más largas y saludables que aquellos que comen carne.

12. ¿Por qué debo sentirme culpable? Yo no maté al animal.

No, pero prácticamente, tú contrataste al asesino. Debes entender que cada vez que compras carne, se realizó una cruel matanza y tú pagaste por eso.

13.  Comer huevos no tiene nada de malo porque las gallinas los ponen naturalmente. Los huevos que compramos en el supermercado son estériles y no son fetos que van a nacer, ¿no?

Esto es verdad, pero la verdadera crueldad se encuentra en la producción. En las granjas industrializadas, las gallinas ponedoras son las que reciben el peor trato.

Cada huevo proveniente de estas granjas representa 22 horas de miseria para una gallina que -junto a otras cinco gallinas- vive prisionera en una estrechísima jaula. Las jaulas se apilan a  lo alto; por lo tanto, los excrementos de las gallinas en las jaulas de arriba caen sobre las gallinas de abajo. Las gallinas se lastiman y se fracturan o rompen las patas y alas.
Debido a la inmovilización forzada y la pérdida de calcio para producir la cáscara del huevo, también desarrollan osteoporosis. Sus patas se deforman o enganchan en el piso de alambre de las jaulas, y pasan hambre hasta morir porque no pueden alcanzar la comida. A los dos años de vida, la mayor parte de las gallinas ya están “totalmente usadas”  y se las manda a los mataderos. Asimismo, en los criaderos de producción de huevos, los pollitos no son de utilidad; por tal motivo, se les mata asfixiándolos, decapitándolos o aplastándolos, cuando no son pulverizados vivos.

14.  ¿Y no matan a las plantas para comérselas?

No hay razón alguna para creer que las plantas sienten dolor ya que carecen de sistemas nerviosos y cerebro. Los animales tienen la habilidad de experimentar dolor y  reaccionan ante los daños y peligros que amenazan su supervivencia. Las  plantas no tienen la necesidad de aprender a reaccionar por su supervivencia. Desde el punto de vista psicológico, son completamente diferentes a los mamíferos y a  diferencia de las partes del cuerpo de los animales, pueden cosecharse una y otra vez sin ocasionar su muerte.

Si el impacto en la agricultura vegetal y el medio ambiente te preocupa, la dieta vegana sigue siendo mil veces preferible a una cárnica porque la mayor parte de los granos y legumbres cosechados son utilizados como alimento para el ganado. Al comer las verduras
directamente en vez de comer una vaca que debe consumir 16 kilos de vegetación para convertirlos en un kilo de carne, salvas a muchos animales, plantas y también contribuyes a la salud ambiental del planeta.

15. ¿No hay estudios que demuestran que las plantas crecen más rápido cuando se les habla o se les pone música?

Aunque nadie nunca ha demostrado científicamente esas teorías, el hecho de que las plantas posiblemente crezcan más rápido cuando se les habla o se les pone música no determina que sientan o experimenten diferentes tipos de sensaciones. Además, hay que recordar que las plantas carecen de órganos auditivos y, por lo tanto, difícilmente podrían disfrutar de la música.

Tanto los organismos vivos como los objetos inertes pueden alterarse por variaciones en su entorno. Por ejemplo, el cuarzo vibra frente a determinadas frecuencias y diversos metales se dilatan y ensanchan ante el calor. Todas estas alteraciones son el resultado
de un proceso físico. Del mismo modo, que las plantas crezcan hacia la luz o incluso que crezcan más ante determinadas vibraciones es el resultado de procesos químicos que nada tienen que ver con la capacidad de sentir.

16. Pero aunque las plantas no sientan dolor, ¿no se les está privando de la vida? ¿No es eso suficiente para atribuirles un estatus moral?

Privar de la vida a un organismo que es incapaz de disfrutar y experimentar de la vida por carecer de un sistema nervioso no implica que le estemos ocasionando un mal.

17. Al comparar al especismo con el sexismo y el racismo, ¿no le están faltando el respeto a las mujeres o a la gente de color?

El racismo, el sexismo, el especismo y otras formas de discriminación son similares ya que todas comparten la equivocada idea de que existen características irrelevantes (raza, sexo,
especie, etc.) que pueden utilizarse para desvalorar los intereses de otros individuos. El especismo y la esclavitud humana son similares porque tanto los animales como los humanos esclavizados tienen el derecho a no ser considerados objetos. Puede que el aspecto de los demás animales, sus habilidades o formas de vivir sean diferentes a las nuestras; pero ellos – al igual que nosotros-  poseen la capacidad biológica de sentir dolor. Por lo tanto, los animales tienen derecho a la vida, a la libertad, a vivir entre sus congéneres y a no ser torturados. Tienen derecho a que se sus intereses particulares se respeten de la misma manera en la que se respetan los nuestros.

18. ¿Qué sentido tiene evitar el sufrimiento de los animales si es prácticamente imposible no usar productos derivados de ellos?

Es imposible vivir la vida sin causar algún daño pero eso no significa que –intencionalmente – debamos causar daños innecesarios.

No podemos detener todos los sufrimientos de los animales, pero sí podemos detener muchos de ellos. Actualmente existen muchísimas alternativas para los productos animales. Podemos alimentarnos con opciones veganas, sanas y libres de crueldad; podemos vestirnos con fibras que no privan a ningún animal de su piel, lana, cuero o sedas; podemos educarnos con métodos alternativos que no incluyen disecciones o vivisecciones y podemos divertirnos con espectáculos humanitarios y éticos que no involucran ni la explotación, ni la esclavitud, ni la muerte de ningún animal.

 
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Posted by on November 6, 2011 in Veganismo

 

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Eres lo que comes

“Que tu alimento sea tu medicina y tu medicina sea tu alimento”. Hipócrates no estaba equivocado cuando emitió tales palabras hace miles de años atrás. Y si sus palabras fueron justas y sabias en aquel entonces, tienen aún más relevancia en los tiempos modernos donde enfrentamos la polución constante de nuestro planeta, miles de enfermedades relacionadas al consumo de productos animales y naciones al borde de la obesidad mórbida.

Son escasos los médicos que habln abiertamente de la importancia de la nutrición en nuestras vidas. Ni al paciente que está al borde de un ataque cardíaco se le dice claramente que debe cambiar radicalmente su dieta y optar por una dieta vegana; simplemente se le dice que “coma más sano” y haga ejercicio. En esta sociedad consumista, ahora tenemos una droga para cada enfermedad; una píldora milagrosa que te alivia la depresión pero que te podría llevar al suicidio; una pastilla que acabará con tus agruras pero que – de pasadita –  te destrozará el hígado. Y lo que es mucho peor, miles de drogas que han sido cruel y salvajemente probadas en millones de inocentes de animales de laboratorio que naturalmente nunca adquirirían las enfermedades que aquejan a los humanoides.

¿No sería maravilloso que tuviéramos un planeta lleno de gente sana física y mentalmente? ¿No sería justo ofrecer seguro médico para todos basándonos en un sistema de prevención en vez de lidiar con las consecuencias de un organismo desgastado y enfermo por la basura que consume? ¿Por qué la gente sana debe seguir pagando impuestos para subvencionar de alguna forma las numerosas operaciones de corazón abierto de quienes consumen productos que han causado muertes terriblemente crueles a
los animales? ¿Por qué debo seguir pagando por altas tarifas áreas (que consumen más combustible debido al peso de los pasajeros) y medio sentarme entre dos obesos que harán que el avión apeste cuando les sirvan sus muertos condimentados con mostaza y kétchup? De la misma manera que se paga más por exceso de equipaje, los humanoides obesos deberían pagar más cuando se trata de viajar por barco, autobús o avión. Un país lleno de personas saludables sería genial para su bienestar, pero también significaría una catástrofe económica para la mafia médico-farmacéutica que lucra con la miseria y la enfermedad del público.

Nadie está en contra de procedimientos y tratamientos médicos a corto plazo y cuando son absolutamente necesarios. Nadie dice que comer una manzana reemplazará a una cirugía cuando esta es absolutamente necesaria; pero lo que reclamamos es la falta de preparación y ética que los profesionales de la salud exhiben al no proporcionar información científica adecuada y correcta a sus pacientes, sobre todo a aquellos que más la necesitan.

En los países industrializados, donde la gente no tiene acceso a mercados diarios, orgánicos y abiertos donde la gente puede comprar frutas y verduras frescas, la única opción disponible es comprar alimentos en supermercados donde estos productos – por lo menos-  tienen una semana de antigüedad. Al ser viejos, sus nutrientes se reducen hasta un 40% y, en la mayoría de los casos, la situación empeora porque es muy probable que hayan sido cultivados con pesticidas y otros químicos perjudiciales. Es por eso que se recomienda consumir comida orgánica, fresca, y únicamente de la estación.

Entre los vegetarianos, existe una tendencia crudívora. Sus partidarios aducen que es la mejor dieta para el ser humano ya que cuando se consumen alimentos cocidos, las enzimas vivas de éstos se eliminan produciéndose un proceso llamado glucocitosis. En otras palabras, nuestro sistema inmunológico reacciona ante este proceso que no es reconocido como natural generando una actividad inusual de las células blancas. Los crudívoros opinan que nada puede ser preparado al fuego, porque este tipo de preparación causa, según dicen, una increíble perdida de nutrientes. Esto no quiere decir, necesariamente, que coman solo alimentos crudos. Existen procesos de preparación que no causan esa pérdida de nutrientes, como por ejemplo, la deshidratación de los alimentos.

La alimentación crudívora, también llamada de alimentación viva o comida viva, es una forma de alimentación basada en alimentos crudos, frutos frescos y secos (hidratados), verduras, semillas, granos germinados y algas, ricos en enzimas y todos los nutrientes necesarios para nuestro organismo, los cuales tienen toda la vitalidad nutricional necesaria para una vida saludable.

Los alimentos crudos son ricos en enzimas – responsables de toda la construcción de nuestro organismo. Las enzimas son los trabajadores incansables que llevan los nutrientes a nuestras células. Podemos decir entonces que la alimentación cruda es una alimentación enzimática. Al cocer los alimentos (a más de 40ºC) destruimos las enzimas. Si comemos alimentos crudos evitamos la destrucción de las enzimas que la comida contiene facilitando así la digestión y evitando gastar nuestras propias reservas. Según el Dr. Edward Howell, la falta de enzimas en la comida cocida es una de las mayores razones del envejecimiento y muerte precoz. Es, además, según él, la causa subyacente de la mayor parte de las dolencias.

Esta falta de enzimas ocurre en la mayoría de la población mundial de los países que se alimentan con comida cocida. Incluso los animales no humanos que conviven con nosotros y que se alimentan  de forma artificial, con alimentos cocidos sufren de las mismas dolencias que nosotros.

Aunque ciertamente sería muy difícil mantener este tipo de dieta todo el tiempo, los crudívoros afirman que sólo basta comer un poco más del 51% de alimentos crudos durante cada una de nuestras comidas para brindarle a nuestro cuerpo los nutrientes que necesita. Esto incluye nueces, frutas, jugos, extractos, batidos, ensaladas y otras deliciosas recetas. Y si a estas saludables opciones añadimos el consumo de vitaminas (especialmente vitamina C) y super alimentos (como por ejemplo, espirulina, equinacia, maca, cacao, cashews y quinua) definitivamente garantizaremos el buen funcionamiento de nuestro cuerpo.

Recuerda que si te das un atracón de pollo a la brasa, papas fritas, malteadas y refrescos de soda le haces un daño permanente a tu organismo aunque al día siguiente comas comida sana para tratar de borrar tus excesos. Eres lo que comes. Si comes alimentos saludables, nutritivos y vivos, eso se notará en tu vida, en todos los sentidos; pero si comes productos llenos de toxinas, antibióticos, hormonas, sangre, tortura y sufrimiento, la vida te pasará la factura cuando menos te lo esperes.

Date tiempo para ver estos reveladores videos.

 
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Posted by on November 6, 2011 in Veganismo

 

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¿Carne? No, gracias

Los adversarios de los grupos defensores de los derechos de los animales casi siempre recurren a un ataque típico: acusar de hipócritas a aquellos activistas que aún consumen carne. No es que nuestros opositores realmente se interesen por los derechos violados de los millones de animales destinados al consumo humano, sino que el uso de este recurso casi siempre les proporciona una salida rápida cuando sus patéticos argumentos ya se
han terminado.

El vegetarianismo, y especialmente el veganismo, no se producen de la noche a la mañana. Es una decisión que surge luego de una cuidadosa evaluación cuando el individuo está física, mental y espiritualmente preparado para evolucionar a una escala mayor de pensamiento y sensibilidad éticos. Es un hecho que se produce cuando la compasión y el respeto a nuestro cuerpo, al mundo en el que vivimos y a las demás criaturas vivientes alcanzan su cúspide.

Los intereses creados de grupos que persiguen un afán de lucro en complicidad con los medios de comunicación masiva, se han encargado de realizar un completo lavado de cerebro a la población mundial desde épocas inmemoriales. A diario somos bombardeados por la propaganda de la industria de la carne. Se nos dice que es esencial para el sano desarrollo de los niños, que es vital para el crecimiento y que sin ella moriríamos. Ciertamente no podría estar escribiendo este artículo si eso fuera cierto.

En la mayoría de los casos,  y con un cinismo a toda prueba, se presentan a los animales de granja caricaturizados y con grandes sonrisas ¡incentivando su propio consumo! Pero las sonrisas de las propagandas no muestran la terrible verdad y la insana crueldad que las granjas industrializadas se empeñan en ocultar.

En los mercados de los países latinoamericanos los vendedores de carne se precian de ofrecer “carne fresca” pues los animales –especialmente las aves– son aniquiladas ante nuestros ojos o en mataderos donde la crueldad prevalece y las más mínimas condiciones higiénicas son inexistentes mientras que en los Estados Unidos la carne se ofrece al público en inmaculados paquetes que a simple vista no dejan ver lo que verdaderamente
se oculta en su presentación.

A mí me bastó visitar un matadero para convertirme en vegetariana y posteriormente en vegana. Nunca podré olvidar lo que vi: reses eliminadas a puntillazos clavados en cualquier parte de sus cráneos; animales vivos luchando desesperadamente en el aire antes de recibir el corte de sus yugulares para desangrarse lentamente; alfombras negras de moscas; restos malolientes y putrefactos; reses que al abrírseles el vientre mostraban el feto ya desarrollado de un ternero que no alcanzó a nacer; hombres duros, ensangrentados y vulgares que se divertían insanamente con cada corte; sudor, escupitajo y mancha de sangre. Y tal vez lo más triste, niños pobres disputándose tripas desechadas y contaminadas no solamente por los antibióticos, hormonas y pesticidas con los que se cría al ganado, sino también por la adrenalina que estos animales segregan al percibir su muerte brutal y cercana. La mayoría de las personas en el mundo no han tenido la oportunidad de pasar por esta aleccionadora experiencia, pero, en mayor o menor escala, con alta tecnología o sin ella, esto es exactamente lo que sucede en cada matadero del mundo. Al fin y al cabo, la crueldad es siempre la misma.

Las consecuencias de comer animales también son las mismas: múltiples enfermedades cardíacas, cáncer, artritis, arteriosclerosis, diabetes y osteoporosis. Si a esto añadimos la destrucción progresiva de los bosques tropicales, la erosión del suelo, la escasez de agua y el incremento del hambre mundial, comprobamos que éste no es un asunto al que le debamos restar importancia. Nuestro planeta no sólo está enfermo por la polución, el hambre y las guerras, sino que también se muere de a pocos por la indiferencia e irresponsabilidad con las que el ser humano lo trata. Uno de los privilegios que los seres humanos frecuentemente olvidan es la posibilidad de cambiar y convertirse en mejores personas cada día. La posibilidad de convertirse en personas éticas y compasivas para con todos los seres que nos rodean, empezando con nosotros mismos.

En la actualidad, las alternativas vegetarianas y veganas se encuentran al alcance de todos y constituyen verdaderas fuentes proteicas que nutren nuestros cuerpos de manera adecuada, saludable y libre de crueldad. Inclusive la comida típica de nuestros países latinoamericanos en la que la carne constituye el plato principal y casi obligatorio, puede convertirse en deliciosas opciones vegetarianas o veganas con un poco de creatividad y determinación.

El cambio a una dieta vegetariana o vegana debe llegar en el momento preciso en el que el individuo esté listo para aceptar tal compromiso. Todo cambio importante y determinante en la historia de los pueblos siempre ha llegado en el momento oportuno; ni antes, ni después. Estos cambios han creado polémicas, resistencias y conflictos, pero cuando comprobemos que nuestro cuerpo se encuentra sano y lleno de energía; tengamos la certeza de no estar contribuyendo al hambre de los pobres y nos demos cuenta de que nuestros platos y nuestras conciencias están limpios de sangre y sufrimientos, sabremos
que nuestra elección fue la correcta.

Aunque creo firmemente que todo aquel que aún come carne debe ser testigo presencial de la crueldad total que esto involucra, hoy no incluiré ningún video de ese tipo. Prefiero dejarlos con este video de Futuro Vega Pop titulado “Quiero Vivir”.

 
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Posted by on October 25, 2011 in Veganismo

 

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