RSS

Cuando las lecciones no se aprenden

19 Apr

Juli asesino

El matarife apodado “El Juli” optó por el toreo de cercanías, el “arrimón”, como se dice en el argot de la mafia taurina, y terminó con una herida de más de 15 centímetros en el muslo y en la boca, gracias a los pitones vengadores de Ebanista. Masacrado y abusado hasta la muerte, el noble Ebanista desafortunadamente no lo remató luego de haberlo cogido.
La cornada le llegó al testículo antes de ser trasladado a la enfermería, donde su cuadrilla le llevó una oreja en vez de las dos que el asesino esperaba.

El matarife fue trasladado al hospital, donde luego fue operado. Tenía rota la bolsa escrotal a la altura del testículo derecho. Ebanista, sus congéneres y todos aquellos quienes deseamos que estos torturadores de animales desaparezcan de la faz de la tierra, esperamos que esta herida logre que asesinos de su calaña no se reproduzcan más.
La cobardía, el abuso y el sadismo son totalmente innecesarios en un mundo progresista, moderno y compasivo.

Advertisements
 
4 Comments

Posted by on April 19, 2013 in Corridas de toros

 

Tags:

4 responses to “Cuando las lecciones no se aprenden

  1. Luz Ocampo

    April 19, 2013 at 7:07 pm

    Por que matar para ser “reconocidos”.

     
    • animalialatina

      April 22, 2013 at 9:19 am

      Hola Luz, es realmente lamentable que ni siquiera cuando estan a punto de perder la vida, esta gente no tenga la mas minima compasion ante otro ser sufriente. Desde la enfermeria pidio que mutilaran mas al pobre toro para que le trajeran dos orejas en vez de una.

       
  2. Adda Bolivia

    April 19, 2013 at 8:21 pm

    Que pena que no muri para ejemplo de los asesinos que ya han cometido sus crmenes y para los que se estn formando. Comparto este artculo amiga porque aqui en Bolivia estn toreando nios perversos. animados por sus padres.

    Liliana de Adda.Bolivia

     
    • animalialatina

      April 22, 2013 at 9:23 am

      Hola Lili. Parece ser que las lacras mas rastreras de los humanoides se fomentan sin tapujos entre sus descendientes. Pero, cuando lo piensas bien, NADIE te puede obligar a perpetuar el sadismo. Esa mala semilla y afan de tortura tiene que estar dentro del perpetrador. Tal vez un nino inocente puede intentar seguir los consejos de su padre por un tiempo; pero hay una edad en la que cualquier persona sabe muy bien lo que es bueno y lo que es malo; lo que es positivo o negativo; bondadoso o cruel. Y nadie puede obligarte a continuar haciendolo.

       

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

 
%d bloggers like this: