RSS

El que tenga oídos, que oiga

23 Mar

Hugo ChavezSiempre me ha gustado aquel dicho mexicano que dice que “no somos moneditas de oro para caerle bien a todo el mundo”. Es la pura verdad. El problema se presenta cuando la gente extremista se vuelve intolerante y ataca por el simple gusto de atacar no permitiéndole a su racionalidad humanoide tomar control de la situación.

Escúchenme muy bien: Cuando se trata de defender los derechos de los animales, no hay excusa que justifique la crueldad contra ellos; pero felicitar los avances que se hacen en la lucha por sus derechos  o valorar las acciones de compasión y consideración con ellos es algo que debe reconocerse. Si tuviéramos el inmenso poder de tronar los dedos y vaciar todas las jaulas de opresión del mundo, ya lo hubiéramos hecho hace mucho, mucho, tiempo. Si pudiéramos borrar de la faz de la tierra a todos los explotadores, asesinos, violadores y torturadores de animales humanos o no humanos, ya lo hubiéramos logrado con resultados perfectos. El balance perfecto y armónico del paraíso estaría creado y todos nosotros nos dedicaríamos a la fotografía paisajista, a tejer, o a hornear sabrosas galletitas veganas… Pero el mundo en el que vivimos y toda su combinación de idiosincrasias, puramente humanoides, hace que nuestra vida se complique más de lo que debería ser. Algunos seres humanos, en vez de ayudar, ponen ridículos obstáculos en el camino con sus acciones ilógicas o con su intolerancia ante situaciones que demuestran progreso.

Si me conoces un poquito, sabes muy bien lo escéptica que soy cuando se trata de la especie humana; pero no por eso voy a dejar pasar la oportunidad de ajustar una determinada coyuntura para beneficio de los animales. Tampoco voy a dejar pasar la oportunidad de resaltar una acción en su beneficio, aunque esta acción venga de personas cuestionables. Por supuesto que estoy en contra de todas las barbaridades humanas cometidas contra la propia especie; pero mi prioridad son los animales y sus derechos. Hay un sinnúmero de individuos trabajando por los pobres, por las mujeres, por los niños, por los ancianos, etc. Si puedo ayudarlos, considerando que nuestro poder de compasión es solo uno, lo hago con gusto; pero los animales son número uno en mi lista. Cuestión de opciones. Cuestión de prioridades. Libertad individual de escoger lo que es más importante para mí.

Por lo tanto, aceptar, por ejemplo, que la tauromaquia es parte de la cultura de ciertas naciones, no es convertirse ni en traidora, ni en vendida al enemigo. Es un hecho tan simple como aceptar que la esclavitud fue parte de la cultura de ciertos pueblos en una época determinada o que la desfloración de niñas africanas es aún parte de la cultura de ciertos pueblos. No estamos diciendo que esté bien o que sean manifestaciones culturales aceptables; simplemente somos conscientes de su existencia y al darnos cuenta de su anacronismo, crueldad o ineficacia, nos organizamos para erradicarlas.

Parece que cometí un grave pecado al darle al nuevo Papa, Francisco I el beneficio de la duda; por simplemente decir que quizás este sacerdote estaba verdaderamente comprometido a seguir los pasos de Francisco de Asís. Los ateos, en los que no me incluyo, esperan a que pulique un tema así, para oponerse tajantemente. Pero, en realidad, el asunto es bastante simple: Elegimos dar el beneficio de la duda con ojo vigilante. Yo, pensando en los animales y en todas las conciencias que pueden ser influenciadas por sus acciones favorables a ellos, he elegido educar, informar, ver y esperar. Puede ser que los resultados nos sorprendan a todos.

Y hablando de personajes polémicos, al final de este artículo, verán a Hugo Chávez, que pese a ser considerado dictador, opresor y todas las demás cosas en su contra, no era partidario de la crueldad contra los animales y entendió que las corridas de toros no eran el mejor ejemplo para la revolución de su pueblo bolivariano. No solamente las prohibió, sino que las reemplazó con espectáculos y actividades que promovieran la cultura positiva y ética de su pueblo. Cuando los miembros de estos grupos culturales le hablan de una cultura de no agresión y de paz para con los animales, Chávez no se burla de sus sentimientos, ni de su manera de pensar. ¿Esto lo excluye de sus errores políticos o ciertas acciones en contra de ciertos grupos determinados? Por supuesto que no; pero su conducta hacia los animales – que son quienes me interesan – es rescatable y loable.

Nunca encontraremos la situación perfecta cuando lidiemos con seres humanos. Es parte de su naturaleza ser inconsecuentes.

Voy ahora, por ejemplo, a un caso extremo. El de Adolfo Hitler quien, en total contradicción con los hechos tiránicos y sanguinarios del Tercer Reich, se preocupó de promulgar tres leyes proteccionistas a favor de los animales: la Ley de Protección de los Animales, la Ley de Caza y la Ley de Protección de la Naturaleza. Asimismo, Hitler amaba a su perra Blondi y según sus biógrafos, no admitía que se fumara en su presencia. Dicen que el mismo Hitler declaró que “En el nuevo Reich no debe haber cabida para la crueldad con los animales”.

Esta idea pangermánica de la pertenencia a la propia tierra y a la naturaleza era ejemplo y base de la ley del más fuerte que impera en la naturaleza, y del triunfo de los más preparados; los mejores genéticamente, lo cual era básico en la ideología y la propaganda nazi. De ahí que la naturaleza fuera protegida como madre amorosa y acogedora. La inconsecuencia era que mientras se instauraban zonas protegidas ecológicamente, millones de enemigos políticos eran humillados, gaseados y exterminados en campos de concentración. Como siempre, el gran problema de la paradójica inconsecuencia humana.

No se trata de revalorar la figura nefasta de Hitler ni de hacer ojos ciegos a todas las crueldades perpetradas por él. Y antes de que los intolerantes me sugieran que vaya a comprar una esvástica, quiero que quede bien en claro que la naturaleza humana simplemente no tiene explicación. Es ilógica, inconsecuente y dubitativa. En el entretiempo, he decidido esperar y ver que sucede con otros personajes – menos nefastos – cuyas acciones podrían llevar a elevarse al nivel ético que los animales necesitan.

 

Tags: , ,

4 responses to “El que tenga oídos, que oiga

  1. Luz Ocampo

    March 23, 2013 at 10:45 am

    Felicidades por pensar así.

     
    • animalialatina

      March 23, 2013 at 10:48 am

      Hola Luz! Nuestra unica intolerancia debe ser contra todo tipo de crueldad hacia los animales.

       
  2. Rosa

    March 28, 2013 at 4:01 pm

    Ufff que articulo amiga!!!!
    comparto totalmente todo lo dicho, incluso ahora, hasta diría que no me siento tan sola..jajja..
    En ciertas reuniones de amigos he comentado sobre lo perrero que era Hitler y las leyes de protección de los animalitos que había promulgado, y he tenido que lidiar con criticas y rechazo total, pero les guste o no, es verdad.. pero tal cual decís vos: “..el gran problema de la paradójica inconsecuencia humana”.
    gracias por enriquecernos =)=)
    saludos desde argentina!!

     
    • animalialatina

      March 28, 2013 at 6:59 pm

      Hola Rosa! Pues la verdad es la verdad y la inconsecuencia humana es notoria por su complejidad y, a ves, su sin sentido. La gente generalmente criticara a otros por poner ejemplos extremos como Hitler; pero se les escapa el punto importante que consiste en reconocer lo verdadero o lo rescatable. Lo mismo sucede en el caso de Chavez. Casi siempre se fijan en casos negativos pero se hacen de la vista gorda cuando alguien considerado “bueno” entra en inconsecuencias. Un caso de esto es el Dalai Lama que segun su inconsecuente opinion tuvo que empezar a comer carne por “cuestiones de salud”. Obviamente, esto no es cientificamente correcto y no se que medico podria afirmar algo asi; pero esa fue la excusa que dio. Nadie dijo nada o prefirieron quedarse en silencio porque se trataba del Dalai Lama; pero sus inconsecuencias tales como las de Hitler o las de Chavez, son exactamente las mismas. Gracias por tu comentario y por estar en contacto. Aqui estamos siempre. No te sientas sola en tus opiniones. Podemos tener distintas opiniones, pero siempre hay lugar para una buena y logica conversacion. Saludos para ti tambien!

       

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

 
%d bloggers like this: