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Trabalenguas porcino

25 Sep

Es típico entre los seres humanos olvidarse pronto de las cosas. Cuando algo muy importante, dramático o escandaloso sucede todo el mundo quiere saber las últimas novedades alrespecto pero después de un tiempo todo parece olvidarse. Esto no ha sucedido con la fiebre porcina cuyo nombre – para no seguir espantando a la gente y por presión de la industria de la carne– fue cambiado a Gripe H1N1.

En la mayoría de los países industrializados la agricultura tradicional ha sido reemplazada por granjas industrializadas en las que se trata a los animales como objetos carentes de sensaciones y sentimientos. En los Estados Unidos menos del 2% de la población son granjeros tradicionales mientras que las granjas industrializadas son las responsables
directas del calentamiento global y la mala utilización de recursos vitales como el aire y el agua. Los granos con los que se alimentan a los animales podrían ayudar a reducir el hambre mundial, pero los intereses creados de todos aquellos relacionados con la industria cárnica llegan hasta las esferas más altas de los gobiernos mundiales y dictan normas que no son beneficiosas para la población en general – quien generalmente desinformada – sigue consumiendo productos altamente nocivos para su salud.

Aunque la situación en los Estados Unidos es diferente a la de los países latinoamericanos, es pertinente usarla como ejemplo. Si en los Estados Unidos – con todas sus reglas sanitarias y de producción – la situación es altamente peligrosa; ya nos podemos hacer una idea mental de la realidad en Latinoamérica donde las leyes generalmente no se cumplen estrictamente. Hay en verdad una gran diferencia entre las líneas de producción
de un matadero industrializado equipado con tecnología moderna y empleados vestidos
como astronautas y el camal o el rastro latino donde absolutamente todo puede suceder: desde la más absoluta crueldad al sacrificar a los animales hasta el ambiente más repugnante e insalubre donde niños pobres y moscas gigantescas se pelean por las tripas casi descompuestas de algún pobre animal.

¡Ah, la mente humana! tan poderosa para entrar fácilmente en procesos de negación que nos hacen creer que nuestros preciados jamones y embutidos provienen de los envases impecablemente sellados de nuestro supermercado favorito o del casero del mercadito local cuyo puesto de venta no es tan sucio como el de su competencia. Después de todo, las moscas que merodean las cabezas de cerdos colgadas en ganchos como adorno comercial,
solamente se paran en excrementos, aguas sucias, cadáveres, pisos llenos de bacterias, etc. Como decían las antiguas, “de algo hay que morir, hijita”.

Para tratar de empezar a entender el grave problema de la gripe porcina – que no ha sido del todo controlada – debemos entender cómo funciona el sistema. Por ejemplo, en los Estados Unidos, una granja industrial de 5,000 cerdos produce la misma cantidad de excremento que produciría un pueblo de 20,000 habitantes. Pero la gran diferencia es que mientras que al pueblo se le obliga a tener un sistema de desagüe, la granja industrial no lo
tiene que tener. ¿Y adónde va a parar todo eso? Pues a los lagos, ríos, medio ambiente  y al subsuelo de la comunidad que tiene la mala suerte de vivir en esa localidad.

En Camden, Indiana muchos doctores que atendían a pacientes con granos que pronto se transformaban en lesiones cutáneas graves (comúnmente localizados en la cara, las axilas, las rodillas y las nalgas) descubrieron que se trataba de una enfermedad llamada Stafilococus Aureus Meticilin Resistente (MRSA por sus siglas en inglés). Hablando en
castellano, esta es una bacteria que se come la piel. En los Estados Unidos el Centro Federal para Prevención y Control de Enfermedades reportó que para el año 2005, el MRSA había matado más de 18,000 norteamericanos, una cifra mucho más alta que los muertos por SIDA.

¿Y qué era lo que causaba la enfermedad? Las granjas industriales de cerdos situadas en las localidades que sufrían este problema.

Otro ejemplo que probó que los cerdos podían infectar a los humanos con MRSA vino de Holanda. En el 2004, los análisis de una chica resultaron positivos y dieron a conocer un nuevo tipo de MRSA, llamado ST398. Ella vivía en una granja de cerdos donde 3 empleados y 8 de cada 10 cerdos arrojaron resultados positivos también. Desde esa época, el MRSA se ha expandido rápidamente en Holanda, especialmente en las áreas con granjas
industrializadas. Un estudio demostró que los granjeros que trabajan con cerdos tienen 760 veces más posibilidades de contraer MRSA que la población normal. Y lo trágico es que en muchas ocasiones no se presentan síntomas visibles de la enfermedad.

Un estudio realizado por Tara Smith, epidemióloga de la Universidad de Iowa (estado conocido por el alto número de granjas porcinas) demostró que el 45% de los granjeros y el 49% de los cerdos eran portadores de MRSA. El uso excesivo de antibióticos en los animales de granja ha producido nuevas enfermedades que son resistentes a ellos pero la mayoría de la población desinformada o terca continúa consumiéndolos.

En los Estados Unidos, los activistas por los derechos de los animales hemos pasado importantes leyes a favor de los animales de granjas. Algunos críticos pueden ver esto como mejoras que no concuerdan con los principios de liberación animal total; pero la verdad es que tenemos que movernos dentro del marco que nos rodea. Quiero pensar que a pesar de su permanente esclavitud, unos centímetros más en las malditas jaulas que
encierran a mis hermanos animales pueden hacer una diferencia en sus vidas; quiero pensar que un método de matanza más rápido e indoloro puede acortar su agonía;
debo pensar que educar a la gente respecto a estos temas es el arma más poderosa que tenemos para llegar a liberarlos totalmente en un día cada vez más cercano.

Si los extraterrestres verdaderamente existen y nos estudian para entender civilizaciones primitivas, deben mirar con repulsión nuestros hábitos alimenticios…..tal vez hay una nueva bacteria alojada en el cerebro humano que nos impide actuar con raciocinio pues se recae en el sentimentalismo barato y la hipocresía cuando se defienden los derechos de
algunos animales pero se continúa el consumo de otros que tienen el mismo derecho a existir y a vivir en paz.

Cuando miramos esto objetivamente, terminamos con el consabido 50% – 50% (el fifty-fifty, como dicen los gringos) Comemos vida o muerte; elegimos salud o enfermedad; compasión o indiferencia; limpieza o suciedad… optamos por una vida productiva o aprendemos a vivir con trabalenguas (a ver, inténtalo tres veces) Stafilococus Aureus Meticilin Resistente… Stafilococus Aureus Meticilin Resistente… Stafilococus Aureus Meticilin Resistente…                   

 
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Posted by on September 25, 2011 in Veganismo

 

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