Mucho se ha hablado de las propiedades medicinales de las aletas de tiburón, lo que ocasionó la cruel caza de este animal. Pero ahora se ha comprobado que las aletas de tiburón contienen una toxina estrechamente ligada a enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer’s, el Parkinson y otras más.
Un estudio reciente sugiere que la neurotoxina llamada beta-metilamino-L-alanina, se concentra y pasa a la cadena alimenticia ocasionando problemas de salud.






















